Raw.Space sostiene que el conocimiento pasa de mano en mano. Estas son las manos que han pasado por este sitio: las que pueden nombrarse, la forma de las que no, y las deudas que quedan abiertas en ambos casos. Un nombre en esta página es solo el comienzo del camino de vuelta; por eso cada uno remite a su fuente y a la pieza que se nutre de ella.
Nombradas en las páginas
Las palabras de Davi Kopenawa me llegaron como La chute du ciel, dichas durante años en yanomami a Bruce Albert, que las puso por escrito en francés, y traducidas al inglés como The Falling Sky por Nicholas Elliott y Alison Dundy. Su pueblo habla por sí mismo a través de Hutukara Associação Yanomami. En Un estante tiene algo de travesía.
La frase de Eduardo Galeano abre El libro de los abrazos (1989); los versos de Miguel León-Portilla son de «Cuando muere una lengua». El proverbio de los leones y el cazador me llegó a través de Chinua Achebe, que lo cuenta en su entrevista de 1994 con la Paris Review. En La memoria como espacio colectivo.
Robin Wall Kimmerer, de la nación Citizen Potawatomi, escribió la gramática de lo animado en Braiding Sweetgrass, desde su linaje y desde su botánica. En La trama donde ya estamos.
«The Tyranny of Structurelessness», de Jo Freeman, se publicó en The Second Wave en 1972, escrito desde dentro de los movimientos que describe. En Aprender a tejer sin perder el hilo.
Walter Lippmann nombró la fabricación del consenso en Public Opinion en 1922; Edward S. Herman y Noam Chomsky trazaron su maquinaria en Manufacturing Consent en 1988. En El teatro de la oposición.
El Cerro Rico de Potosí, vaciado de su plata desde 1545, ocupa páginas centrales de Las venas abiertas de América Latina (1971), de Eduardo Galeano. En Lo que el suelo recuerda.
«La guerra de los fantasmas» es un relato kathlamet, contado por Charles Cultee y publicado por Franz Boas en Kathlamet Texts en 1901, antes de que Frederic Bartlett se lo diera a recordar a estudiantes de Cambridge. La frase de Antonio de Nebrija viene del prólogo de su Gramática de la lengua castellana (1492), dirigido a Isabel de Castilla. Maurice Halbwachs escribió sobre los marcos sociales de la memoria en 1925. El modelo aymara del tiempo fue documentado por Rafael Núñez y Eve Sweetser, la brújula del guugu yimithirr por John Haviland y Stephen Levinson, y la danza de la abeja la leyó Karl von Frisch. En Desaprender a recordar.
Detrás de los ensayos
Los ensayos sobre la conciencia piensan dentro de una conversación viva que no citan línea por línea: Humberto Maturana y Francisco Varela, cuya idea de la vida como autoproducción empezó en Santiago; Antonio Damasio sobre el sentimiento como la manera en que el cuerpo se cuida a sí mismo; el pulpo de Peter Godfrey-Smith, en Other Minds; el trabajo de Anil Seth sobre la inferencia interoceptiva; la pregunta de Thomas Nagel sobre qué se siente ser un murciélago. Los análisis budistas del no-yo y la impermanencia llegan a estas páginas de segunda mano, a través de portadores como Varela. En El bucle que se conoce y Dónde empieza el sentir.
La polilla que conserva una aversión aprendida cuando era oruga la mostraron Douglas Blackiston, Elena Silva Casey y Martha Weiss, en PLOS ONE en 2008. En La práctica del devenir.
Los círculos de ahorro son más antiguos que la microfinanza comercial, y cada uno tiene su propia historia: tontine, susu, chit fund, tanda, ayuuto. Lo que la microfinanza les hizo a las prestatarias de Bangladés lo aprendí de Microfinance and Its Discontents, de Lamia Karim. Los huertos de Rosario existen: quienes los cultivan, el Programa de Agricultura Urbana que salió a su encuentro, y el colapso de 2001 que ninguno eligió. En Donde crece el futuro.
Para los métodos
El diálogo emergente es una síntesis con muchas corrientes: la pedagogía dialógica de Paulo Freire, el trabajo de David Bohm sobre el diálogo, y prácticas del círculo y del consejo. El análisis relacional se apoya en la epistemología feminista y decolonial, en Patricia Hill Collins y bell hooks escribiendo sobre lo que el margen ve y el centro no; el «punto de vista desde ningún lugar» es la expresión de Thomas Nagel, vuelta aquí del revés como esas tradiciones la volvieron. El método del acarreo está formado por la ética de la traducción, por la cita sostenida como una forma de respeto, y por tradiciones que tratan ciertos conocimientos como guardados antes que públicos. En los métodos.
De boca
Parte de lo que este sitio debe llegó de boca, no de mano. Yé krik, yé krak es la llamada del narrador antillano y la respuesta de quienes escuchan; la respuesta estaba en mi boca antes de que supiera que era una herencia. El migan pertenece a las cocinas antes que a los poemas, y una de esas cocinas me alimentó, en una Martinica que dejé hace más de media vida. La isla está en estas páginas como la sal en el pan: ya no se distingue, pero cambia el sabor del conjunto. Otros lugares me han alimentado desde entonces, y por más tiempo, y están trabajados del mismo modo; si se nombra a Martinica es porque Krik y Migan, ambas en francés, están hechas de ella. Aun así, ninguna página puede contener a quienes escuchaban, y haber sido uno de ellos no da licencia para retenerlos.
Conocidas por sus orillas
Las tradiciones del consejo y del círculo que formaron mi manera de estar en una sala son prácticas a las que se me permitió acercarme. Haber participado en ellas no me ha dado el derecho de enseñarlas.
Manos a la obra
Sincronía
Construida sobre la física verlet y la animación esquelética de ge1doot, compartidas en CodePen con licencia MIT. Cambiado aquí: el color retirado, de modo que cuatro figuras oscuras bailan sobre blanco donde seis figuras de color bailaban sobre negro, y cada una puede tomarse por todo el cuerpo. Funciona sobre un canvas 2D.
Murmullo
Construida sobre el ejemplo de pájaros GPGPU de three.js, obra de sus muchos colaboradores, publicada con licencia MIT. Su vuelo sigue las tres reglas que Craig Reynolds mostró en SIGGRAPH '87: separación, alineación, cohesión. Cambiado aquí: el sombreado rehecho para dar contraste, y los pájaros puestos dentro de un marco, como en una jaula.
Mirada
Construida sobre el patrón de ojos y la lógica de shader de Ksenia Kondrashova, compartidos en CodePen con licencia MIT. Cambiado aquí: una película plástica sobre los ojos para acentuar su deformidad, y la imagen, venas incluidas, pasada a monocromo, para que nada distraiga de la mirada.
La página de inicio
Construida sobre Layout is overrated, de Andy Barefoot, compartido en CodePen, y sobre Matter.js, de Liam Brummitt, publicado con licencia MIT. Cambiado aquí: los bloques que suben, ahora los territorios y las piezas del sitio. A quien pide menos movimiento se le lleva al índice de texto en lugar de la pila en movimiento.
Tipografía
IBM Plex Mono, diseñada por Mike Abbink con Bold Monday, para las etiquetas y el marco; Georgia, diseñada por Matthew Carter, para la lectura. Los perfiles dibujados en la página de inicio vienen de Entestats y Capsbats, de Joan M. Mas.
raw.space lo escribe, lo construye y lo mantiene una sola persona, Frederic Marc, en un servidor en Londres.
Quedan abiertas
Conversaciones cuyos participantes he perdido de vista; los muchos autores leídos a lo largo de los años, cuyas huellas ya no sé separar de las mías; tres lenguas, ninguna de ellas la primera, y los imperios que las hicieron mías; los lectores de las primeras páginas; el mundo más-que-humano con el que este sitio piensa y que no puede citar. Los créditos que faltan, los errores y las objeciones a una adaptación pueden llegarme en hello@raw.space.