Los que se aburren a morir
Los que se entretienen sufriendo
Los que contaminan el tiempo
Los que torturan el viento
Los que ya no son
Los que habrían podido
Una multitud sombría
Una noche clara
Y yo que me mato amándola
Esta patria de color
Este fantasma indiferente
A la lluvia o a la sangre
Me mato por comprender
Estas ideas descabelladas
Que le llenan la boca
Con la espuma negruzca
De pérdidas admisibles
Y espero que su voz imperial
Me proyecte sobre la bala
Que ya me espera
Al pie de una estatua
De piel de bronce
Y cabellos de estiércol
Yo, héroe
Yo, idiota
Yo, el desconocido