Todo encaja en su sitio,
miedos, sueños, gritos.
Todo nos cae encima,
la vida, una pluma que aplasta.
Las noticias en colores
el voyeur que bosteza,
el clamor que tranquiliza.
Y, ocultos a plena vista,
los huesos, la carne, la tierra
el otro corrompido,
el yo celebrado
el silencio ávido y temeroso.